LlegĂ³ cerca de las 10:00 de la noche de hoy para cumplir con los Ăºltimos seis meses de la sentencia federal que se le impuso por narcotrĂ¡fico hace ocho años.
Con el objetivo de “llevar un mensaje positivo, bien bonito”, en palabras de su abogada Lara Helena Castro Ward, llegĂ³ Tempo a la Isla cerca de las 10:00 de la noche de hoy para cumplir con los Ăºltimos seis meses de la sentencia federal que se le impuso por narcotrĂ¡fico hace ocho años.“Este es un dĂa histĂ³rico para Puerto Rico, que lo ha apoyado muchĂsimo. Su mensaje es contra las drogas, contra la violencia. Viene lleno de Ă¡nimo”, agregĂ³ la licenciada minutos antes de que el rapero ponceño arribara al Aeropuerto Luis Muñoz MarĂn, en Isla Verde, donde lo recibiĂ³ con aplausos y gritos un grupo de decenas de fanĂ¡ticos.
La conmociĂ³n de Tempo era evidente en el movimiento zigzagueante de sus piernas, probablemente traicionadas por la emociĂ³n de volver a pisar su patria, donde hasta hubo un movimiento denominado “Free Tempo”, con camisetas alusivas a ese eslogan.
“¡Por fin se hace justicia!”, gritaron otros seguidores al intentar sin Ă©xito abrazarlo y tropezar con sus cuatro maletas.
“Somos de distintas partes de la Isla, somos los mĂ¡s fanĂ¡ticos de Tempo y aquĂ dĂ¡ndole apoyo”, dijo uno de ellos optando por el anonimato.
TambiĂ©n se personĂ³ el productor de eventos Paco LĂ³pez, quien indicĂ³ tener interĂ©s en hacer un concierto con el convicto.
El encuentro con sus familiares, por otra parte, se dio en privado tan pronto el aviĂ³n aterrizĂ³, informĂ³ Castro Ward. Aun asĂ, el solista escuchĂ³ varios “Te amo” de señoras y jovencitas allĂ presentes.
Tempo no pudo responder con palabras a ese amor. Su silencio tuvo una razĂ³n mĂ¡s allĂ¡ de la solemnidad. El abogado de Tempo, Rafael Castro Lang, explicĂ³ por medio de su hija Laura Helena que su representado deseaba hablar con la prensa y el pĂºblico, pero le ordenaron no ofrecer declaraciones pĂºblicas hasta que termine la condena en abril de 2014.
David SĂ¡nchez Badillo, su nombre real, vino anoche desde la penitenciarĂa de mĂnima seguridad Federal Correction Institution (FCI) de Petersburg, Virginia, y serĂa transportado de inmediato a una “casa media”. Este tĂ©rmino legal se refiere a los hogares de adaptaciĂ³n social para personas a quienes les falta poco tiempo por cumplir en la cĂ¡rcel, con el objetivo de que se reintegren paulatinamente a la sociedad.
SegĂºn las especulaciones de personas allegadas al intĂ©rprete de 36 años de edad, este pasarĂa la noche en la Casa Alborada, administrada por Volunteers ofAmerica, una organizaciĂ³n que coordina servicios correccionales con el Negociado Federal de Prisiones. Primera Hora llegĂ³ hasta el hogar de ocho pisos ubicado enSan Juan, pero el personal que lo atiende rechazĂ³ ofrecer expresiones sobre el asunto.
“Las clĂ¡usulas contractuales con el Negociado nos impiden ofrecer ningĂºn tipo de informaciĂ³n porque es confidencial”, dijo, optando por el anonimato, uno de losoficiales directivos de la instituciĂ³n, justo detrĂ¡s de un enorme letrero que dice “Dominus adest” (El Señor llega) en la sala de espera del plantel. De esa manera, no pudo confirmar si en efecto Tempo serĂa confinado allĂ.
AdemĂ¡s de cumplir con 500 horas de trabajo comunitario en residenciales pĂºblicos, el exponente urbano finalizarĂ¡ de esta forma la condena de seis años de prisiĂ³n que se le impuso luego que sus equipo de defensa consiguiera rebajar la sentencia original de 24 años de cĂ¡rcel bajo un programa de reinserciĂ³n a la comunidad, dijo su representante, Carlos BermĂºdez.
“TendrĂ¡ un horario que le permite trabajar o estudiar. Si pasa ese proceso como debe ser, en vez de estar en la cĂ¡rcel cumpliendo los Ăºltimos meses, los pasa allĂ. Esto facilita su reintegraciĂ³n a la sociedad, sale a trabajar, se establece un horario y duerme allĂ. Mientras cumpla con los requisitos, permanece allĂ. Si no cumple, es discreciĂ³n del Negociado volver a encarcelarlo”, detallĂ³ Castro Lang.
En un juicio por jurado en 2004, al solista se le hallĂ³ culpable de conspiraciĂ³n por poseer –con la intenciĂ³n de distribuir– 30 kilogramos o mĂ¡s de cocaĂna y menos de 100 kilogramos de marihuana.
VIDEO – Varias Figuras Del Genero Recibiendo A Tempo En El AeroPuerto
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